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Diario de escritor 06 – Un año tras la publicación

Bien. ¿Y ahora como me siento?

Supongo que empezaré este post hablando de que ha pasado un año tras la publicación de Cambios. Pero, en mi mente, ha sido un camino tan lleno de emociones que casi pareciera que fue ayer y no hace 365 días.

Es curioso cómo medimos el tiempo; pues hace menos tiempo de otras cosas que han sucedido y que uno siente que llevan a la espalda el peso de eones.

Es mi primera novela. Todo esto conlleva una serie de connotaciones y estímulos que han sido, para mí, completamente nuevos. Recuerdo sentirme al principio cómo si estuviera en un terreno completamente minado. ¿Será esta una buena editorial? ¿Debería firmar a cualquier término? ¿Me planteo la auto publicación?

Luego, una vez con tu libro en las tiendas toca promocionar: El booktrailer, flyers y dar la murga en distintos grupos de whatsapp, foros, lugares de encuentro para escritores y distintas redes sociales.

Y alerta spoilers: detesto las jodidas redes sociales

Esto tiene más culpa mía que de los algoritmos. Soy un negado en ellas y a veces me falta constancia. Hablar de mí es algo que me cuesta bastante, puede que porque me cueste ver el interés que puedo aportar a desconocidos (Inseguridades, todos tenemos), o que airear cosas de mi vida cotidiana sobre qué hago/dejo de hacer o que pienso/dejo de pensar, me resulte chocante ante un teclado. Prefiero que hable mi forma de escribir, mis personajes…

Es por eso que trato, así sea poco a poco, de romper estos tabús autoimpuestos. Y también por eso que en esta entrada voy a tratar de explayar más mis sentimientos a lo largo de todo este año. De desnudarme un poco en dicho aspecto.

Tapaos los ojos. Estáis advertidos.

Pero sigamos con las redes.

En esta web he ido escribiendo sobre cosas que me han interesado. Es mi forma poco arriesgada de exponerme, a la vez que trato de aportar datos que, al menos a mí, me parecen interesantes.

En Redes Sociales poco más de lo mismo, sobre todo por alimentar ese pequeño hijo que es Cambios (Crónicas Del Nuevo Mundo), donde una novela depende mucho de la visibilidad y eso pasa también por manos del autor.

He pasado de no usar Twitter a mantener cierta actividad; una cuenta creada hará un lustro y que no usé hasta el año pasado. Entrar en ella ha sido cómo abrir una habitación que lleva años cerrada, con todas las telarañas y la mugre en su interior. Tuve que hacer una purga curiosa en mis “seguidores” y “seguidos”, pues estaba llena de gente (algunos en alfabetos árabes y cirílicos) a los que jamás recordaba haberles dado a seguir, con lo que parece que mi cuenta ha sido un bot durante algún tiempo.

Instagram era algo nuevo para mí. Alguna foto de mi perro, alguna escapada y poco más. No entendía que no pudiera “compartir” algo de otra persona en mi muro, y mi hermana Lasyra (Una cantante de pro a la que deberíais buscar y seguir) ha tenido una paciencia de cojones a la hora de explicarme sus entresijos.

Facebook la usaba algo más para mantener contacto con algunos amigos y guardar algunas fotos en conjunto. Al menos aquí sabía que suelo pisaba.

Y la website. Ese sitio donde puedes leer mis locuras mientras cagas.

Mantenerlo activo me ha llevado el trabajo más duro y satisfactorio. Hablar sobre una película/cómic/videojuego y documentarme sobre ello ha sido todo un placer. Puede que no me conozcas por mis palabras, que me cueste abrirme de esa forma, pero aquí podrás hacerlo por mis actos; sobre los intereses que me mueven.

Hablar sobre el Vengador tóxico, la historia de William Castle, la narrativa emergente o el Polybius… Documentarme sobre ello, leer libros y poder expresarlo aquí, con mis propias palabras.

Duro, largo y lo disfruto… Bueno, eso no ha sonado bien, pero me encanta.

Y por supuesto, es donde aprovecho ahora para hablar de mis sensaciones tras un año de publicación.

Promocionar y desnudarme a la vez; todo un gigoló.

Nuevas aventuras

Joder, lo he llamado así y ya me estoy arrepintiendo…

Llegado a este punto, poniendo a dar vueltas la rueda cuadrada que es para mí la promoción en redes, empiezo a moverme por distintos eventos.

Ahora que estoy en el campo minado que es la inexperiencia, he de decir que he tenido una suerte que te cagas. Pero ya iré a eso…

Trataré de seguir un orden: mi primera presentación

Primero una presentación online donde, la verdad, me sentí muy bien acogido. Teniendo en cuenta el contexto sanitario que vivíamos en 2021, un streaming de youtube me pareció la mejor opción. Olga López y Lou Wild Morrison me ayudaron a que no me convirtiera en una ametralladora de gilipolleces de alta candencia de disparo. Sandra (Te amo, pequeña) me ayudó con la presentación.

El modelo, pese a ser el primero que empleaba, me gustó bastante: una conversación. El “He venido a hablar de mi libro”, creo, puede cansar. De esta forma evito dar la brasa durante largo rato y, a la vez, me ayudan a encarrilar mis palabras. Irme por las ramas es algo que se me da demasiado bien.

Eso sí. No quita que fui un manojo de nervios. Si la veis hoy en día, os animo a jugar a “chupito” cada vez que me rasque la cara o la nariz. Tengo un colega que me mandó un mensaje en plena entrevista diciéndome que si volvía a rascarme, viajaría hasta mi casa para partirme las piernas.

Por desgracia no cumplió su amenaza, tenía ganas de verle.

Ferias y eventos

Mi primera toma de contacto, al otro lado de la barra que es una feria del libro, fue en Torrejón de Ardoz.

La motivación es vender libros o al menos, darlos a conocer. ¿La forma de hacerlo? Abordar a quien tenga la mala suerte de quedarse mirando una fracción de segundo en tu dirección. También a quién, por modas urbanas, parezca parte de tu target.

¿Lleva una camiseta de Hulk? Seguro le mola la fantasía. ¿Viste y se peina cómo si quisiera protagonizar un Kingdom Hearths? ¡Mira que libro tan bonito tengo aquí!

Me sentía como la gallina Caponata en las puertas de un KFC, pero había que vender. Una vez más, Olga y Lou estaban a mi lado y me ayudaron a soltarme.

Aún me cuesta abordar a la gente para que compren mi libro. Pero al menos esos días me fui con bastantes ventas y pude disfrutar mucho de la experiencia.

A esa feria la siguieron más: Paracuellos, Vallecas, Hulq21... Ya he hablado más abiertamente de ellas, y esto se me está haciendo largo de cojones. ¿He dicho ya cómo me tiendo a ir por las ramas? Next.

Fuera de eventos

Especial mención debería hacer, en este punto, a algunos concursos y menciones especiales que he tenido, animado por esta nueva fase de mi vida.

Por un lado, el booktrailer de Cambios no me ha dado más que alegrías (Si obviamos el sufrimiento previo que fue crearlo… Juan y Geni, de toda la gente que me ayudó, merecéis vuestro peso en cerveza por lo que aguantaste de mis locuras). Tal es así que estuvo como uno de los finalistas en Planeta Gala, compitiendo de tu a tu con producciones de estudios profesionales. Que sí, que es lo que estudiado y lo considero un trabajo profesional, pero su creación ha dependido más de la fuerza bruta del talento que de un minucioso presupuesto.

Quería que que fuera personal y propio en términos de derechos de autor, y hasta la música del video está compuesta para la ocasión por mi persona (Adivinad que es lo que más falla).

Otra cosa que me ha dado mil alegrías ha sido la portada (¡Que trabajazo Francesc!). En el canal de “Portadas a la vista” ha competido durante todo el año cómo la más vistosa. Un placer inmenso que debo a Manu Franco y a su amabilidad.

Para acabar, una vez más, y gracias al talento de Lou Wild Morrison, quedamos ganadores en el concurso de audiorelatos de los premios Bonobo. El pone el talento y yo la voz, y me hincha de orgullo tener a estos dos monos amorosos en mi vitrina de premios. (Bueno, premios solo hay uno, pero todo se andará).

Mi primera presentación física.

Bueno, esto no es verdad. La primera la tuve en Paracuellos, pero la verdad es que el punto de mira lo tenía en mi pueblo. Nacido y criado en Pozoblanco, quería que mi primera presentación fuera en la biblioteca en la que tanto me perdí de niño.

Más de una vez mis padres, a tenor de mi incapacidad para concentrarme en algo más de medio minuto, me animaron a ir a la biblioteca a prepararme para los exámenes. Teniendo en cuenta la cantidad absurda de libros interesantes, novelas de fantasía y cómics que había allí, el remedio era peor que la enfermedad.

Fue en julio, cerquita de mi cumpleaños, y apoyado por la librería papel-pozo. Era el primer evento que hacía sin que Olga y Lou me llevaran de la manita, pero al menos jugaba en casa. Natalia, una de mis mejores amigas, me ayudó a hacer de feedback para iniciar una charla que diera lugar a la presentación.

Ese día vendí bastantes libros. Algo que veía casi imposible teniendo en cuenta que entre la publicación y el evento ya habían pasado meses, y que las librerías de mi pueblo habían tenido durante todo ese tiempo la novela en los expositores.

Su siguiente aparición fue en la biblioteca de Torrejón de Ardoz; donde una vez más, me sentí sumamente acogido. Un placer inmenso estar rodeado de gente tan talentosa.

Recepción

Tras un año de la publicación, miro atrás y recuerdo los días de antes; la preventa. Perdonad esta “marcha atrás”, pero no puedo evitarlo.

Por entonces yo andaba acojonado. ¿Gustará mi libro? ¿Les merecerá la pena los 18 euros que vale? Las únicas opiniones que tenía eran de mis seres queridos, que no digo que me mintieran cuando me decían que el libro lo valía, pero creo que podéis empatizar con ello.

Luego empezaron a llegar las primeras reseñas y, joder ¡Gustaba! Primero las publicaban en la página de la editorial y me animé a abrirle página en Goodreads. Luego llegó Amazon y se mantenía la marcha. En menos de unos meses tenía ya más de una docena de reseñas en distintas webs que alababan ese primer comienzo. ¡Menudo subidón!

Si a alguien no le ha gustado, ya sabe donde encontrarme. A la gente que me escribía para felicitarme siempre les dije lo mismo; si no te gusta, dímelo. Soy ferviente defensor del empirismo, y es jodido aprender sin ser consciente de tus errores.

Instragramers

Hago aquí mención especial a dos personas que me contactaron porque habían conseguido el libro gracias a la editorial. Me pusieron los carrillos cómo el culo de un babuino porque el libro les había encantado. Incluso hicieron unas reseñas acojonantes hablando de él.

Aún me acaloro cada vez que las leo, henchido de orgullo.

No todo fue bueno; claro. Una chica me escribió porque le interesaba hacer una reseña de dicha novela. A mi me pareció raro, ya que la muchacha parecía reseñar sobre todo de romántica, pero viendo que también tenía algo de fantasía en su muro, y que ella me había escrito personalmente, decidí acceder.

Sus formas por escrito tampoco eran de lo más esclarecedor. Tras la petición, apenas contestaba con monosílabos.

Desapareció tan pronto como recibió el libro. Le escribí varias veces más (Entre otras cosas para ver si estaba bien) y nunca tuve respuesta. Su muro sigue operativo y ella sigue subiendo sus movidas, pero dudo que vuelva a saber nada del tema. Tal vez me equivoque.

En fin. Supongo que este es el “príncipe nigeriano” del escritor novel.

En retrospectiva: una potra que te cagas

Tienes mogollón de suerte” es una frase que Olga López, una de las personas que más me ha ayudado, me ha dicho a menudo.

Razón no la falta. Sin ir más lejos, la conocí a ella, ¿no? Y a Lou, y a Jose Ángel Conde, y a Francis Novoa… La gente de La Corte Bizarra me ha abrazado como a uno más, y no puedo estar más agradecido. Tuve el honor de participar en la Hispacom junto a este genial grupo con el tema: “asesinos en serie en la ficción”, y los videojuegos eran mi campo.

También he podido participar con ellos en otras ocasiones, cómo en el concurso de relatos de San Valentín Canibal (Donde quede de los nominados usando pseudónimo para que primara la imparcialidad), así cómo ayudando a montar el ivoox para su genial programa.

En serio, no os lo perdáis. 

Y la verdad es que en todo este viaje me he llenado de geniales sabores. De cada evento me he llevado anécdotas y experiencias. He disfrutado de cada presentación a pesar de mi timidez.

En retrospectiva; ha sido un buen año. Se de buena tinta que superé a mitad del mismo las cien copias vendidas y a día de hoy la gente sigue comprándolo.

Todo esto me ha ayudado a aprender; con cagadas y remiendos. La segunda novela, Verde Oscuro, está a la vuelta de la esquina y ya está en manos de los lectores cero. Si te interesa la fantasía oscura, te dejo aquí el primer capítulo leído, y si te interesa como empieza, te recuerdo que lo tienes en librerías, tienda de la editorial y Amazon. (La promoción ha quedado bastante descarada, la verdad).

Y, por supuesto, para que haya un ciclo debe haber un reinicio, y este mes, volveré a la feria de Torrejón de Ardoz con algo más de experiencia, pero igual de cortado.

Será un placer veros.